Soporte Técnico

DIAGNÓSTICO, BUENAS PRÁCTICAS DE MANTENIMIENTO Y AJUSTES:

Las piezas de recambio son aquellas que sufren desgaste a través de la fricción. Partes como ejes, cables, carcazas, y todo lo que concierne a las partes que acompañan a las piezas de recambio sólo requieren de un mantenimiento preventivo.

Después de los primeros embragados y frenados las superficies de fricción presentan huellas de desgaste en forma de surcos concéntricos cada vez más profundos. Esto es completamente normal y no afecta a la transmisión del flujo magnético, independientemente del nivel de desgaste que tengan las piezas . Nunca DEBEN MECANIZARSE NI ELIMINARSE POR NINGUN MEDIO LAS HUELLAS DE DESGASTE DE LAS SUPERFICIES DE FRICCIÓN.

Al sustituir cualquiera de las piezas que están sometidas a desgaste físico por fricción como el electroimán del freno, el rotor del embrague o la armadura, siempre deben reemplazarse también las piezas de fricción correspondiente.

Holgura del Freno, del embrague y de la armadura:

Si el sistema de freno embrague posee arandelas de realce originales al momento de desmontar las partes para recalibrar la unidad, al momento de montar los tornillos es aconsejable hacerlo con Loctite grado B, par de apriete 45 – 47 Nm (4.7 mkg).

La holgura entre el rotor de embrague, la armadura de freno y/o embrague, y el rotor de freno o magnetismo de freno debe oscilar entre 0.2 – 0.6 mm para que el sistema tenga un embragado y frenado eficiente.

Prácticas Erróneas de Mantenimiento: 

1. Rectificar las piezas que sufren desgaste por fricción.

Consecuencia: Modificación de Espesores estándares y variación en tolerancia de piezas entre sí. La tolerancia necesaria en estos sistemas es de milésimas, al hacer tal operación será modificado por completo el comportamiento del telar en cuanto a sus pares y arranques, dando origen a los famosos claros o rayones en la tela.

2. Recuperar el espesor perdido en las piezas con soldadura y rectificarlas para no modificar el espesor estándar.

Consecuencia: Acelerar el desgaste de las partes. Al soldar las piezas el material de aporte no tiene las mismas propiedades del acero del magnetismo o del rotor. La relación de durezas entre las piezas de fricción ya sea el contacto entre armadura rotor o armadura Magnetismo, es alterada, como consecuencia se genera un desgaste acelerado en la armadura.

3. Realzar las piezas desgastadas con lainas o bujes en la parte posterior para alcanzar el ajuste original.

Consecuencia: Alteración en la velocidad de respuesta del sistema a las ordenes de embragado y frenado. Al alterar las tolerancias entre las partes de la unidad se retarda o acelera la velocidad de respuesta del sistema.

4. Instalar solamente una de las partes de recambio la momento de hacer mantenimiento.

Consecuencia: Frenado y embragado deficientes; cuando se colocan piezas nuevas con piezas desgastadas el contacto entre las superficies no es total debido al desgaste. La fuerza de fricción y por ende la eficiencia de frenado se derivan de la presión resultante entre las piezas, la presión es una medida física que representa la relación de la fuerza ejercida por unidad de área (P=F/A); al darse la situación descrita la presión que el sistema es capaz de ejercer es menor.

Otra consecuencia que se deriva de esta mala práctica es el desgaste anormal y acelerado de las partes. Es importante que las partes que están sometidas a la fricción tengan un desgaste proporcional entre sí; con el paso del tiempo estas se van desgastando de un manera proporcional a la dureza del material; la armadura es de un material más resistente que el magnetismo o el rotor, por ende, estas partes sufren un desgaste cóncavo en relación a la superficie de la armadura. Si por ejemplo solamente se cambia la armadura central, esta pieza entra en fricción con rotores y Magnetismos desgastados, la pieza sufrirá un desgaste prematuro debido a que los surcos y huellas de fricción existentes en las partes usadas cizallan la superficie de la pieza nueva.

5. Mantenimiento de Magnetismo desgastados.

Consecuencia: Generación de campos magnéticos débiles. En la mayoría de los casos los técnicos eléctricos desconocen cual es el ohmiaje original de la pieza; una vez a tenido uso y se desensambla para mantenimiento la potencia la potencia del campo magnético está entre el (40y el 60) /100 de su valor original. Los técnicos reparan las bobinas con base al valor de la pieza desgastada. Esto trae como consecuencia una debilitación en el campo magnético, lo cual genera un frenado y embragados deficientes.